29 enero 2007

Academia de Arte “Arpegio”; con Laura Oliveira.

Aquellas artes que expresan la belleza se denominan “Bellas Artes”. Laura (21), a su corta edad es dueña de una academia que imparte entre otras cosas; teatro, pintura, música y danza.
La entrevista con Laura fue un poco improvisada para mí esa mañana, pues pensé que ya había terminado con mi trabajo de entrevistas, pero en lo que me dijeron lo que ella hacía corrí a buscar mi grabador y a escribir mis preguntas.
“Inspiración” es la palabra más acertada para describir lo que me dejó ella después de hablarme de cómo empezó todo. Inspiración que a nosotros, los jóvenes, nos debería transmitir el hecho de haber comenzado un proyecto siendo todavía una estudiante.
- ¿Cuál es el nombre de la escuela?
“Arpegio”.
- ¿Dónde está ubicada “Arpegio”?
Hay una en La Trinidad y una en Los Chaguaramos.
- ¿Hace cuánto empezaste este proyecto?
El de La Trinidad que es realmente donde estoy más involucrada, porque el otro es más de mis padres y de mi hermana, empezó hace nueve meses aproximadamente.
- ¿Fue tu idea la de empezar este proyecto?
Sí. La idea mía fue abarcar también la zona de La Trinidad. Ya teníamos la de Los Chaguaramos, pero en La Trinidad no había ni una sola escuela de música, sino una señora que da clases particulares de piano y cosas así, pero una escuela de música como tal, no. De hecho no es una escuela de música, es una Academia de arte y damos teatro, pintura, bailes; desde danza árabe hasta jazz y todos los instrumentos musicales, clásicos populares…todos los instrumentos.
- ¿Cuál fue tu inspiración?
Toda mi familia es músico. Yo soy músico de carrera, aunque no quiero quedarme dando clases como tal. De verdad que no quiero quedarme en eso, pero si quería tener una institución de música. Y además cuando hablé con otras amigas, me decían “¿por qué no haces una academia de artes más bien?” Porque en toda La Trinidad no hay algo que se dedique a todo esto, a menos que sea el Polideportivo que te puede dar algunas clases, pero una institución como tal, no. Entonces hicimos como un mini estudio de mercadeo, si se puede llamar así, para ver cuáles eran las opciones para hacerlo y bueno nada, hicimos un proyecto y nos sentamos a elaborarlo.
- ¿Cuál es tu especialidad en las artes?
Mi tío es teatrero, él es el Presidente de Rajatabla. Otro tío es pintor, entonces toda mi familia tiene una mezcla de todas las artes. Pero yo canto, doy clases de baile; salsa casino, coreografía mixta, esas cosas. Y toco piano y viola como instrumento principal.
- ¿En dónde cantas?
En la orquesta de nosotros. Tenemos una orquesta que también se llama “Arpegio”. Es una orquesta bailable, a veces nos piden la “Ave María” y la tocamos. O nos piden cuartetos, quintetos de música clásica también los sacamos. Tenemos una compañía que ofrece todas esas cosas.
- ¿Tienen página Web?
Sí. Es
http://www.orquestaarpegio.com/
- ¿En la página Web sale toda la información del costo de las inscripciones, por ejemplo?
No. Porque es más información de la orquesta.
- Si alguien quisiera inscribirse en la escuela, ¿qué tendría que hacer?
Tendría que ir para allá directamente porque nosotros ofrecemos la página Web como referencia. Por ejemplo, salen también fotos de nosotros dando las clases en las Instituciones. Mi otra hermana, que está ahora en Estados Unidos está también elaborando el proyecto que nosotros tenemos aquí porque trabajamos con un método de enseñanza completamente diferente al que se acostumbra. Nosotros estudiamos y estuvimos en un Conservatorio de música y quisimos hacer algo diferente y no enseñar a los niños sentándolos en un pupitre, estudiando “tal” método, sino que lo hacemos por medio de juegos, cartas, canciones…algo completamente diferente y es mucho más divertido para los niños.
- ¿Es para todas las edades?
Sí. Es para todas las edades. Hay desde tres años hasta setenta y cinco años, que es la persona más adulta que tenemos. Pero con todo y eso los alumnos mayores no se sientan en un pupitre a estudiar. Por ejemplo, les podemos enseñar a tocar guitarra, pero no les enseñamos nada más con cualquier método de guitarra, sino que por ejemplo, ellos van y dicen: “mira yo quiero tocar una canción de Maná”. Se monta la canción, se les graba un disco, ellos se escuchan como tocan. Es algo así como más didáctico y al alumno le motiva mucho más.
- Entonces, ¿Ustedes también tienen una escuela en Estados Unidos?
No es una escuela como tal. Sino que mi hermana con su esposo están empezando a crear una fundación y dan clases de música. Se llama Fundación Olympus. Claro, es un proyecto muy complejo porque también nace en conjunto con el movimiento de orquestas infantiles de Abreu. El primer taller que dimos fue enseñándoles a niños que no tenían ninguna relación con la música. Les enseñamos a tocar violín en siete semanas. En siete semanas únicamente; niños que no sabían que era una nota musical, no sabían que era un violín. En siete semanas dieron su primer concierto, y tocaron escalas con sus arpegios…todo en la gama musical. Tocaron el “Himno de la Alegría”, cosas así. Sencillas pero que para ejecutarlo en violín es bastante complejo.
- ¿Es más fácil aprender música para un niño que para un adulto?
Quizás sí, pero depende de las destrezas que tenga el adulto y de sus ganas de aprender. Tuvimos una vez un alumno en Los Chaguaramos que tenía ochenta y tres años, y el señor no tocaba para nada. El señor llegó y dijo “miren yo quiero aprender a tocar saxo”. Nosotros le dijimos “señor, pero usted es bastante mayor y no sabe nada de música”, él insistió y dijo: “yo antes de morirme quiero aprender a tocar saxo”. Nosotros le dimos los conocimientos más básicos al señor y conformamos un Big Band y él tocó ahí. Después se retiró de la Academia, más nunca lo vimos, no supimos más de él pero aprendió porque el señor tenía muchas ganas de aprender. Es lo más importante, pero es obvio que los niños son como unas esponjas que absorben todo el conocimiento que uno les pueda dar y tienen más facilidades.